octubre 17, 2015

Los Errores del Mercado como metáfora de la crisis de la Educación

A la hora de aprender, y consecuentemente también a la hora de enseñar qué es el Mercado y qué tipos de Mercado existen, la secuencia lógica es: primero estudiar qué es la competencia perfecta y posteriormente la competencia imperfecta.

Sucintamente, la competencia del Mercado es Perfecta cuando la libertad tanto del consumidor como de la empresa es la misma, o prácticamente la misma para llegar a un acuerdo de compra-venta. Sólo en los mercados de Competencia de Perfecta los factores que condicionan las decisiones económicas de ambos agentes económicos son controladas por ellos mismos, y como contrapartida, cualquier intercambio es posible y cualquier deseo puede ser cumplido, cuando el agente económico encuentra su contrapartida en otro agente que, a través de la archiconocida metáfora de la Mano Invisible que Adam Smith definió, toma como referencia el Precio como factor que mide la Cantidad de un determinado bien o servicio que desea intercambiarse.

Por contra, la competencia del Mercado es Imperfecta cuando ese puntal tan deseado como es el de la Libertad para competir por obtener la máxima contrapartida por ambos agentes económicos, no es equitativa, o prácticamente equitativa. Los mercados de Competencia Imperfecta son estudiados como situaciones en los que el grado de libertad no juega en beneficio de ambos sino sólo de uno. Ese agente siempre ha sido la empresa, y no cabe la menor duda de que la historia económica es la historia de los Errores de Mercado y que la Competencia Perfecta es la idea de lo que nos gustaría que fuese la economía.

A la hora de hablar de pedagogía y de economía, la Educación, tomada como una metáfora del Mercado cuando tomamos al alumnado y al profesorado como símiles de las familias y las empresas para el mundo económico, también tiene sus Errores. La Educación persigue también un Mercado de Competencia Perfecta de forma teórica, pero en la práctica, la actividad docente se aproxima más a la Competencia Imperfecta. Veámoslo.

Cuando la Educación es un Mercado en el que el Profesorado es el único proveedor de esos Bienes y Servicios que son los Contenidos Curriculares, la Educación es un Monopolio en el que las Familias -el alumnado- no tienen más remedio que aceptar el Precio -unas pruebas de evaluación- fijado por esas Empresas tan peculiares. ¿Cómo es posible este hecho? Muy sencillo. Al igual que en un Monopolio, en Educación, la libertad del alumnado para acceder a los Contenidos Curriculares desde otras fuentes que no sean las que provee del profesorado es nula, lo que le reporta  a un sólo Agente todo el control del Mercado de la Educación. Entonces, el paralelismo entre Economía y Educación es posible, especialmente cuando los que nos dedicamos a la enseñanza creemos firmemente que sólo nosotros somos los únicos que podemos proveer al Mercado de Enseñanza.

Al igual que en Economía el Monopolio es un Error del Mercado, la Educación así concebida también lo es, porque el Precio a pagar es único y la Competencia inexistente. Sólo es el Profesorado quien decide si el Consumidor consigue el Aprendizaje que es el Bien y Servicio que desea porque él Fija el Precio unilateralmente, y sólo él se cree con el poder de proveer de Contenidos Curriculares al Mercado de la Educación.



En un mercado de Competencia Perfecta para la Educación, cada una de las posibles notas que puede conseguir el Alumnado es un Punto de Equilibrio posible. El Precio y la Cantidad entonces no lo fija sólo la Empresa sino también el Consumidor, que decide que Precio está dispuesto a pagar por él –valorado en términos de esfuerzo y consolidación de Contenidos- y que Cantidad de Aprendizaje desea –valorado en términos de Mínimos de consecución y Atención a la Diversidad-.




Y no cabe la menor duda, al igual que en Economía, la Competencia Perfecta en Educación es también el Mercado deseado porque es el que provee de más Libertad a los Agentes que consumen y distribuyen Educación.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.